jueves, 8 de enero de 2015

YO TAMBIEN SOY CHARLIE HEBDO.
París, 7 enero (EFE).- El último número del semanario satírico francés "Charlie Hebdo", dedicado al polémico escritor Michel Houellebecq, contiene en sus páginas una caricatura firmada por el director de la publicación, C harb, que parece premonitoria.
Charb, asesinado  junto a otras once personas -entre ellas tres de los principales dibujantes de la publicación- por presuntos terroristas, dibuja en sus páginas el personaje de un yihadista bajo el texto: "Francia sigue sin atentados".
La caricatura del supuesto yihadista, con el dedo índice alzado y la mirada perdida, replica a esa noticia y puntualiza: "Tenemos hasta el final de enero para presentar nuestros deseos...".
La animadversión de los islamistas radicales hacia la revista viene de antiguo, desde que en 2006 publicó las primeras caricaturas del profeta Mahoma en solidaridad con el periódico danés "Jyllands-Posten".
El "Charlie Hebdo" dedica su número de esta semana a Houellebecq, protagonista de un encendido debate en Francia al haber imaginado en su nuevo libro un futuro en el que el jefe de un partido islamista moderado se convierte en presidente de la República con el apoyo de las formaciones tradicionales.
En sus viñetas, vuelve a mostrar el tono provocador y reivindicativo que lo caracteriza, dibujando al propio Houellebecq bajo un texto que reza: "¡Escándalo! ¡Alá ha creado a Houellebecq a su propia imagen!".
En otra viñeta, que también es la última imagen difundida a través de su cuenta de la red social Twitter, el jefe del Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Bagdadi, "presenta" sus deseos para el nuevo año: "¡Y sobre todo, salud!".
Desde la publicación de las caricaturas de Mahoma, el "Charlie Hebdo" ha sufrido amenazas y agresiones constantes, la última en 2013, cuando piratas informáticos atacaron su página web, probablemente a causa de la publicación de un suplemento especial con una biografía en cómic sobre Mahoma.
En septiembre de 2012, el semanario fue duramente criticado por publicar unas caricaturas de Mahoma, poco después de haberse producido ataques a embajadas y consulados occidentales en países musulmanes por la difusión de un vídeo crítico con el islam.
El 2 de noviembre de 2011, la sede del semanario fue incendiado después de publicar un número sobre la victoria de los islamistas en Túnez. EFE

No se sabe exactamente qué circunstancias llevaron a Renald Luzier a sacudirse de la cama media hora más tarde de lo acostumbrado. Tal vez la razón sea que era el día de su cumpleaños.Fueron treinta minutos decisivos que impidieron que Luzier, más conocido como Luz, estuviera en la sala de redacción para el momento en el que tres encapuchados entraron con fusiles Kalashnikov a matar todo lo que se les atravesara.
 
Elise Barthet, periodista de Le Monde, escribió que en los andenes de la Rue Nicolas Appert -donde está la sede de Charlie Hebdo- la Policía adecuó carpas de color naranja para atender a los testigos y sobrevivientes. Y allí estaba Luz, con las manos temblorosas y fumándose febrilmente un cigarrillo, en medio del aire frío, las luces de sirena, las camillas y los rostros de terror que apenas si digerían lo que estaba ocurriendo, relató Barthet. De hecho Luz fue uno de los primeros testigos en reportar telefónicamente los gritos y los disparos que se escucharon desde afuera, según un cable de la agencia AFP. 
 
Para cuando el caricaturista había sido trasladado al hospital, varias personas describieron cómo su esposa intentó pasar el cordón policial, luego de lo cual se echó a llorar y dijo: “es esencial que encuentre a mi marido. Sé que está bien pero me asusta terriblemente”, publicó diario Liberation.
  
Luz nació el 7 de enero de 1972 en Joué-lès-Tours, una ciudad del centro de Francia de apenas 35 mil habitantes. Estando en el colegio hacía caricaturas de sus profesores y a los 19 años se fue a estudiar derecho a Paris, adonde  llegó a vivir en cuartos que alquilaba por 50 francos la noche. 
 
Pero el destino cambió para Luz el día que vio en un quiosco de revistas un ejemplar de La Grosse Bertha, una publicación que terminó siendo el borrador de Charlie Hebdo. Luz tenía 19 años y entonces comenzó a enviar cada semana un dibujo que a veces le publicaban y a veces no. Y fue en 1992, justo en el momento en el que se debatía entre seguir como caricaturista o abogado, cuando La Grosse Bertha le publicó siete dibujos en una misma tacada, le contó Luz a Thierry Soulard en una entrevista.
 
Luz se volvió de las entrañas de Charlie Hebdo y su trabajo, como el de sus compañeros  asesinados (Charb, Cabu, Wolinski y Tignous), es considerado de culto en Francia. Una de las caricaturas de Luz es acaso una de las que más hizo famosa la portada del semanario francés. Es la imagen del profeta Mahoma que dice, “100 latigazos si te mueres de risa”. La publicación, de noviembre de 2011, le valió a Charlie Hebdo un atentado con una bomba Molotov que terminó por calcinar la sede. El dibujo era una reedición mucho más moderada que la publicada por un diario de Dinamarca. Sobre esa portada en particular, Luz le dijo al colombiano Ricardo Abdahllah, en un texto para El Espectador, que su intención fue hacer algo menos agresivo que las caricaturas danesas. “Allí mostraban algo directo. Yo prefería algo más chistoso (…) A los musulmanes los respetamos siempre, de los extremistas de todos los tipos nos seguiremos burlando”.Y es en ese punto en que hay que interpretar el trabajo que se hacía desde de Charlie Hebdo. Con humor, con sátira y acidez se mofaban de los radicalismos de todas las religiones, incluso de aquella que puede resultar siendo tan dañina cuando se sucumbe en el fanatismo: la política. En el mismo artículo de Abdahllah, Luz habla de procesos judiciales que tuvieron que enfrentar por denuncias de la iglesia católica: “Y eso que con los cristianos debería ser más fácil porque de Mahoma sabemos que existió, en cambio de Jesús no tenemos pruebas”.
 
En 2013, la mexicana Gisela Pérez de Acha visitó las instalaciones de Charlie Hebdo. Ella dice que la recibió Luz, a quien describe como un hombre peculiar: “alto, siempre despeinado, usa lentes de pasta y camisa de cuadritos”. Las descripciones que hace Gisela en una crónica publicada en Sinembargo. hoy resultan conmovedoras.Es imposible dejar de pensar que el espacio que Gisela detalla es el mismo que un año después se teñiría de sangre: “lo primero que se ve al entrar es una mesa en forma de herradura donde los caricaturistas dibujan a mano y colorean las sombras con pinturas de acuarela. El ambiente es casi festivo entre las paredes decoradas de portadas y caricaturas”.En el encuentro con la mexicana, Luz dio puntadas sobre la filosofía de Charlie Hebdo. Dijo que el objetivo no era hacer enojar a las personas o instituciones a las que criticaban, sino hacer reír al lector. En medio de la conversación Luz se paró de la mesa para enseñarle a Gisela la edición que sacaron luego de haber sido tachados de irresponsables por publicar un dibujo de Mahoma, en momentos en los que se tejía una enardecida polémica sobre la película Innocence of Muslims (La inocencia de los musulmanes). La edición que Luz le pasó a Gisela en las manos es completamente blanca. Era una protesta silenciosa y helada a la censura, eran páginas vacías que también hoy pudieran reflejar  el atentado atroz del que fueron víctimas los compañeros de Luz, los mismos que este miércoles llegaron temprano a trabajar.

domingo, 21 de diciembre de 2014

VALIDA DEPARTAMENTAL DE MOTOVELOCIDAD EN SAMANIIEGO


En homenaje a  Harold Andrade el Amarillo,Willian Andrade “memo”,Yannic Jurado, Nacho Arteaga y Roberto, corredores Samanieguenses, quienes  perecieron en un Accidente el 19 de agosto de 2014,una emotiva eucaristía acompaño el homenaje por parte de 5 corredores Nacionales, corredores de Meta, Villavicencio, Cali, Cauca Y Nariño, 5 ramos adornaron las tumbas frías de ellos, el llanto de sus hijos y familiares fue lo más duro para los Samanieguenses quienes por segunda vez daban un adiós eterno. Dentro de las carreras con sus diferentes categorías hubo buenas premiaciones, de millón, ochocientos, setecientos, seiscientos y quinientos mil pesos.Ricardo Dorado Galindo como alcalde de Samaniego manifestó que era la mejor manera de despedir a estos orgullos de Samaniego,pero también recalco que es una forma de decirles a los propios y visitantes el deseo de los Samanieguenses de una Feliz Navidad y un año lleno de mucha paz y prosperidad. Como paisano me duele esto hechos que enlutan a nuestra Patria chica pero el destino ya hizo lo suyo y no queda si no más que resignarse a lo hecho y que Dios les de fuerza a sus familias

martes, 9 de diciembre de 2014

LA NAVIDAD,EL ARBOL Y EL PESEBRE

La Navidad (en latín: nativitas, ‘nacimiento’)? es una de las festividades más importantes del cristianismo, junto con laPascua de resurrección y Pentecostés. Esta solemnidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la mayoría de las Iglesias ortodoxas. En cambio, se festeja el 7 de enero en otras Iglesias ortodoxas como la Iglesia ortodoxa rusa o laIglesia ortodoxa de Jerusalén, que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, nombre derivado de su reformador, el papa Gregorio XIII.
Los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (mass) de Cristo’. En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina Weihnachten, que significa ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, celebrar la Natividad (es decir, el nacimiento) de Jesús de Nazaret.
Existen varias teorías sobre cómo se llegó a celebrar la Navidad el 25 de diciembre, que surgen desde diversos modos de indagar, según algunos datos conocidos, en qué fecha habría nacido Jesús.
Según la Enciclopedia Católica,1 la Navidad no está incluida en la lista de festividades cristianas de Ireneo ni en la lista de Tertuliano acerca del mismo tema, las cuales son las listas más antiguas que se conocen. La evidencia más temprana de la preocupación por la fecha de la Navidad se encuentra en Alejandría, cerca del año 200 de nuestra era, cuando Clemente de Alejandría indica que ciertos teólogos egipcios “muy curiosos” asignan no solo el año sino también el día real del nacimiento de Cristo como 25 pashonscopto (20 de mayo) en el vigésimo octavo año de Augusto. Desde 221, en la obra Chronographiai, Sexto Julio Africano popularizó el 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús. Para la época del Concilio de Nicea I en 325, la Iglesia alejandrina ya había fijado el Díez nativitatis et epifaníae.
Durante la Reforma protestante, la celebración del nacimiento de Cristo fue prohibida por algunas Iglesias protestantes, llamándola "Trampas de los papistas" y hasta "Garras de la bestia", debido a su relación con el catolicismo y el paganismo antiguo. Después de la victoria parlamentaria contra el Rey Carlos I durante la Guerra civil inglesa en 1647, los gobernantes puritanos ingleses prohibieron la celebración de la Navidad. El pueblo se rebeló realizando varios motines hasta tomar ciudades importantes como Canterbury, donde decoraban las puertas con eslóganes que hablaban de la santidad de la fiesta. La Restauración de 1660 puso fin a la prohibición, pero muchos de los miembros del clero reformista, no conformes, rechazaban las celebraciones navideñas, utilizando argumentos puritanos.
En la época colonial de los Estados Unidos, los puritanos de Nueva Inglaterra rechazaron la Navidad, y su celebración fue declarada ilegal en Boston de 1659 a 1681. Al mismo tiempo, los cristianos residentes de Virginia y Nueva York siguieron las celebraciones libremente. La Navidad cayó en desgracia en los Estados Unidos después de la Revolución, porque se consideraba una costumbre inglesa.
Frontispicio y página con el título A Christmas Carol (Un cuento de Navidad) correspondiente a su primera edición de 1843, con ilustraciones de John Leech. Este libro contribuyó a la rehabilitación de la Navidad en países de habla inglesa.
En la década de 1820, las tensiones sectarias en Inglaterra se habían aliviado y algunos escritores británicos comenzaron a preocuparse, pues la Navidad estaba en vías de desaparición. Dado que imaginaban la Navidad como un tiempo de celebración sincero, hicieron esfuerzos para revivir la fiesta. El libro de Charles Dickens Un cuento de Navidad, publicado en 1843, desempeñó un importante papel en la reinvención de la fiesta de Navidad, haciendo hincapié en la familia, la buena voluntad, la compasión y la celebración familiar.10
La Navidad fue declarada día feriado federal de los Estados Unidos en 1870, en ley firmada por el Presidente Ulysses S. Grant, pero aún es una fiesta muy discutida por los distintos líderes puritanos de la nación.
En la actualidad, algunas Iglesias bautistas independientes, algunas congregaciones para protestantes de carácter radical, así como los Testigos de Jehová que tienen en Charles Tasé Russell su fundador, no celebran la Navidad, porque la consideran una festividad pagana no prescrita en la Biblia. Además, rechazan que el 25 de diciembre sea la verdadera fecha del nacimiento de Cristo. Cabe mencionar que, en sus inicios, los Testigos de Jehová celebraban la Navidad, no en carácter de celebración religiosa, sino como forma de sociabilización entre sus miembros. El cambio de actitud hacia dicha festividad se debió a las enseñanzas distintivas de su líder religioso, el juez Joseph Franklin Rutherford.11
La fecha de nacimiento de Jesús no se encuentra registrada en la Biblia. Por esta razón, no todas las denominaciones cristianas coinciden en la misma fecha. Los orígenes de esta celebración, el 25 de diciembre, se ubican en las costumbres de los pueblos de la antigüedad que celebraban durante el solsticio del invierno (desde el 21 de diciembre), alguna fiesta relacionada al dios o los dioses del sol, como Apolo y Helios (en Roma y Grecia), Mitra (en Persia), Huitzilopochtli (en Tenochtitlan), entre otros. Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, solo para volver a otro ciclo.
·         Los romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del "Natalis Solis Invicti" o "Nacimiento del Sol invicto", asociada al nacimiento de Apolo. El 25 de diciembre fue considerado como día del solsticio de invierno, y que los romanos llamaron bruma; cuando Julio Césarintrodujo su calendario en el año 45 a. C., el 25 de diciembre debió ubicarse entre el 21 y 22 de diciembre de nuestro Calendario Gregoriano. De esta fiesta, se tomó la idea del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesucristo. Otro festival romano llamado Saturnalia, en honor a Saturno, duraba cerca de siete días e incluía el solsticio de invierno. Por esta celebración los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos. Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizaron para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta.
·         Los germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Freydios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad. En esas fiestas adornaban un árbol perenne, que representaba al Yggdrasil o árbol del Universo, costumbre que se transformó en el árbol de Navidad, cuando llegó el Cristianismo al Norte de Europa.
·         Los aztecas celebraban durante el invierno, el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, en el mes Panquetzaliztli, que equivaldría aproximadamente al período del 7 al 26 de diciembre de nuestro calendario. "Por esa razón y aprovechando la coincidencia de fechas, los primeros evangelizadores, los religiosos agustinos, promovieron la sustitución de personajes y así desaparecieron al dios prehispánico y mantuvieron la celebración, dándole características cristianas."
·         Los incas celebraban el renacimiento de Inti o el dios Sol, la fiesta era llamada Cápac Raymi o Fiesta del sol poderoso que por su extensión también abarcaba y daba nombre al mes, por ende este era el primer mes del calendario inca. Esta fiesta era la contraparte del Inti Raymi de junio, pues el 23 de diciembre es el solsticio de verano austral y el Inti Raymi sucede en el solsticio de invierno austral. En el solsticio de verano austral el Sol alcanza su mayor poder (es viejo) y muere, pero vuelve a nacer para alcanzar su madurez en junio, luego declina hasta diciembre, y así se completa el ciclo de vida del Sol. Esta fiesta tenía una connotación de nacimiento, pues se realizaba una ceremonia de iniciación en la vida adulta de los varones jóvenes del imperio, dicha iniciación .

La Navidad, llamada Fuerte Navidad en algunos textos y Villa Navidad en otros, fue un asentamiento que Cristóbal Colón y sus hombres comenzaron a construir en la costa Norte del actual Haití en la Navidad de 1492 con los restos de la embarcación encallada, la Santamaría, y que fue arrasado en 1493, al poco tiempo de su construcción. La Navidad fue la primera colonia europea establecida en el Nuevo Mundo a pesar de que fue destruida al año siguiente
. ¿CUÁL ES EL ORIGEN DEL ARBOL DE NAVIDAD?
Por: Ramón Talavera Franco

LA LEYENDA
El primer árbol de navidad fue decorado con sangre. O al menos esa es una de las leyendas que se tejen en torno a este árbol que todas las navidades es colocado en la mayoría de los hogares de América y Europa. Esta leyenda  menciona que en la Alemania precristiana se realizaban dos ritos: el primero al Dios Odín ( “padre de todos” según la mitología escandinava). Su rito   consistía  en que un grupo de guerreros se reunía en torno al roble sagrado de Odín y a manera de tributo, ofrendaban las vidas de los prisioneros de guerra.
  El segundo rito estaba dedicado al Dios Thor, (hijo de Odín. Considerado como el más fuerte de todos los Dioses nórdicos). En su nombre realizaban una ceremonia con pencas de palma de doce hojas, cada una de las cuales representaba un mes del año. Al finalizar la ceremonia, encendían la punta de cada hoja y apilaban las palmas en forma de pirámide formando una hoguera en su honor.
  Pero estos ritos sufrieron un cambio importante a partir del siglo VII, con la llegada a Alemania de un monje que fue conocido como: San Bonifacio. Al darse cuenta de los sacrificios humanos que practicaban los nativos en el roble dedicado a Odín, San Bonifacio decidió usar un abeto para evangelizarlos a través de él. Aprovechando su forma triangular, logró transmitirles el concepto de la santísima trinidad  (Dios padre, hijo y espíritu santo). También, poco a poco consiguió que los nativos se convirtieran a la religión cristiana y que empezaran a venerar este abeto como el árbol de Dios, así como antes veneraron el roble como el Dios Odín.
  Según estas leyendas, estos fueron los primeros pasos para el nacimiento del “Árbol de navidad” que conocemos hoy en día, ya que es la primera vez que se usa como un ícono relacionado con la cristiandad. Pero, ¿cómo se transformó éste árbol en lo que es ahora?
PRIMEROS ÁRBOLES DE NAVIDAD
En lo que se refiere a su ornamentación, se afirma que fue Martín Lutero (1483-1546) quien “inventó” el árbol de navidad. Según la leyenda, una noche en la que Lutero regresaba a casa, observó que la luz de las estrellas centelleaba en las ramas de los árboles cubiertos de nieve. Esto le hizo recordar la estrella de Belem que guió a los pastores la noche en que nació Jesús e inspirado por esta imagen taló un árbol, lo llevó a su casa y lo decoró con velas, nueces y manzanas tratando de explicar así los dones que los hombres recibieron con el nacimiento de Jesucristo.
Al correr de los años, esta idea se esparció por algunas provincias de Alemania y para el siglo XVI, la gente ya empezaba a tener la costumbre de colocar un abeto en sus hogares.
Pero como estos abetos necesitaban de decoración, se comenzaron  a inventar adornos, naciendo así los  mercados de objetos de navidad en algunos pueblos de Alemania. En estos mercados, la gente compraba regalos, comida, pan de jengibre y adornos de velas para colocarlos al pie de sus árboles. Y las familias comenzaron a tener la costumbre de reunirse en torno al árbol de navidad, como empezó a llamarse. Fue entonces cuando el 24 de Diciembre, fecha del natalicio de Jesucristo, se empezó otra tradición: llevar a los niños de paseo o de día de campo, para que los adultos pudieran colocar y decorar con dulces y juguetes el árbol. Así a su regreso, los niños eran sorprendidos con el árbol y sus regalos, dando inicio la celebración de la fiesta de navidad.
  En Inglaterra el árbol de navidad llegó hacia 1846 gracias al matrimonio del Príncipe Alberto (alemán de nacimiento) con la Reina Victoria. Debido a que el árbol de navidad ya era una costumbre arraigada en Alemania, el Príncipe Alberto decidió pasar sus navidades como lo hacía en su país. Por ello, pidió que se colocara un inmenso árbol de navidad en el castillo de Windsor y fue tal su aceptación que pronto se propagó a la clase media y luego a las clases trabajadoras. 
  En esa época inició otra costumbre: que las mujeres realizaran las decoraciones navideñas en sus casas, siendo algunas de ellas: ángeles, pequeñas bolsas que contenían regalos secretos, canastas con almendras azucaradas y velas.
  Después de la muerte de la Reina Victoria, el pueblo se puso de luto y se dejaron de poner los árboles en las casas por un tiempo, pero prontamente se recuperó esta tradición e Inglaterra volvió a iluminar sus hogares con los árboles de navidad.
  ÁRBOLES DE NAVIDAD EN LOS SIGLOS XIX Y XX
  Debido a la cada vez mayor tala de árboles, se empezaron a inventar los árboles de navidad artificiales. Comenzaron a ser importados de Alemania a América alrededor de 1880 a través de tiendas como FW Woolworth. Fueron seguidos por patentes de luz eléctrica y ganchos de metal para colgar las decoraciones.
  Estos primeros árboles eran pequeños, pero a finales del siglo 19, comenzaron a  fabricarse árboles cada vez más grandes. Esto marcó un hito en la sociedad, convirtiéndose en un símbolo de estatus: mientras más grande era el árbol, más opulenta era la familia. Y con respecto a los adornos ¡ni se diga! Fue la época en la que se sobrecargaban los árboles con todo tipo de decoraciones.
  En ese entonces el mercado de árboles y adornos de navidad empezaba a expandirse por toda América y Europa, pero durante la primera guerra mundial, los árboles de navidad tuvieron que ser guardados en sus cajas en espera de la ansiada paz. En Inglaterra, por ejemplo, algunas familias optaron por decorar pequeños árboles y colocarlos en sus refugios, como una manera de aligerar su espera, pero al finalizar la guerra, inmensos árboles de navidad decoraron las plazas públicas y los hogares.
  A mediados de los años 60’s, las ideas modernistas acapararon el mercado de los árboles de navidad y empezaron a crearse los árboles de aluminio plateado, pero hacia los años 70’s se recobró el gusto por los árboles naturales.
  Ahora, en pleno año 2000, los materiales, tamaños y formas de los árboles de navidad son muy variados. Los fabricantes compiten por hacer adornos cada vez más llamativos y las tiendas llenan sus anaqueles con esferas, muñecos, ángeles, Santa Clauses que ríen y bailan; luces de colores con o sin música y toda una industria que crece día a día en torno a la navida d.
  LOS ÁRBOLES Y SUS SIGNIFICADOS
  En muchas religiones, sobretodo las orientales, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre. En mesoamérica, el árbol guarda un significado místico; inclusive consideraban el ahuehuete como árbol sagrado. Las tribus nórdicas europeas y americanas tenían árboles sagrados alrededor de los cuales se reunían para ritualmente entrar en comunión con Dios.
  Por ello, el árbol de navidad  también tiene varios significados religiosos. Ha sido utilizado como símbolo de la unión del cielo y la tierra, nos recuerda la redención y se asocia con el árbol de la vida, que lucía en medio del jardín del edén. Las esferas simbolizan los frutos del Árbol vivo que es Jesús y sus decoraciones nos recuerdan las gracias que el hombre tenía cuando vivía en el paraíso en completa amistad. Las luces que se encienden y se apagan representan la luz de Cristo, el estado paradisíaco que del amor de Cristo.Y la estrella que se coloca en la punta del árbol, representa la estrella de Belem que anuncia la redención de la humanidad.
  ¿Lo sabía usted? 
El Origen del Pesebre
   Esta costumbre de representar el nacimiento de Jesús con figuritas, se originó en la Edad Media, cuando en el siglo XIII, San Francisco de Asis lo hizo por primera vez.
    Aparentemente, el fraile se encontraba predicando en la capiña de Rieti, Italia. El crudo invierno se avecinó y él que vestía con harapos, buscó abrigo en la ermita de Greccio. En estas circunstancias, llegó la Navidad de 1223.
    San Francisco estuvo en el bosque orando y meditando en el Evangelio según San Lucas, cuando tuvo la inspiración de recordar ese gran momento del nacimiento del niño Jesús.
    Construyó entonces una chozita con paja, imitando el portal donde la Virgen había pasado la noche de su alumbramiento. Llevo un pesebre al interior, trajo un burro y un buey, e invitó a todos los lugareños a representar la hermosa y emotiva escena.
    En poco tiempo, toda Italia estaba haciendo lo mismo. De ahí se difundió a España y luego a toda la Europa cristiana.
    La costumbre fue tan bien recibida y tan promovida por la Iglesia, que Latinoamérica adoptó la tradición, incluyendo sus figuras artesanales que hoy son muy cotizadas cuando son antiguas.



domingo, 23 de noviembre de 2014

Secuestran un general del Ejército en Chocó
La historia de esta crisis comenzó el domingo 16 de noviembre, cuando el general Rubén Darío Alzate Mora llamó al Batallón de Infantería Manosalva para que le alistaran una lancha. Iba acompañado de la abogada Gloria Alcira Urrego Pava, la mano derecha del oficial en proyectos que involucran a la comunidad y del cabo primero Jorge Rodríguez Contreras. Curiosamente este último no hacía parte de la Fuerza de Tarea Titán que comanda el general, sino que había sido prestado por el Batallón Manosalva que no está bajo su dirección.
 Cuando esas tres personas iban en una lancha río arriba por el Atrato pasaron dos cosas. En primer lugar Alzate les pidió a sus dos acompañantes los teléfonos celulares con el extraño argumento de que había que evitar que se mojaran. Momentos más tarde el lanchero manifestó su preocupación de que estaban acercándose a una zona peligrosa por la presencia guerrillera. El general le hizo caso y dieron la vuelta. Cuando la lancha estaba devolviéndose ordenó parar en el caserío Las Mercedes, pueblito de 60 casas a orillas del Atrato, que sobrevive de la pesca y el cultivo de plátano y achín. El hecho de que hubieran dado la vuelta parecería indicar que su destino inicial era otro.
Al llegar al caserío su presencia no pasó inadvertida. “Parecía un gringo que llegó a reunirse con una gente que lo estaba esperando al lado de la iglesia”, dice un joven que estaba a esa hora en la orilla. A partir de ese momento la historia tuvo dos versiones. La primera es la que cuentan algunos habitantes de Las Mercedes. Ellos aseguran que el general Alzate saludó cordialmente a tres hombres que lo esperaban sentados bajo un árbol que sombrea las escalinatas de la parroquia. “Hablaron unos minutos. Luego, el general y sus acompañantes se montaron con esos tipos en una panga y se fueron río abajo”.
Pero el soldado que condujo la lancha del general dice haber visto otra cosa. Según se lo contó a sus superiores, cuando desembarcaron en Las Mercedes, Alzate y sus acompañantes fueron sorprendidos “por hombres de civil armados con fusiles que los retienen”. Según el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, cuando el soldado de la lancha se percató de lo que pasaba, se dio vuelta, prendió el motor y se fue rumbo a Quibdó, adonde llegó agitado a contar lo que había sucedido. La contradicción entre las dos versiones ha creado cierto desconcierto.
 Las extrañas circunstancias en las que se dio el secuestro dejaron varios interrogantes que suscitaron una gran variedad de teorías a lo largo de la semana. Estas iban desde una conspiración de un sector de la ultraderecha para torpedear el proceso hasta el más mundano lío de faldas. La realidad, sin embargo, parece ser tan simple como absurda y todo indica que se trató de una imprudencia inexplicable de grandes proporciones por parte de Alzate, quien pasará a la historia por haber sido el primer y único general en 50 años de conflicto armado en ser secuestrado por la guerrilla.
¿Crisis superada?
No obstante, por esas paradojas que encierra la dialéctica de la guerra y la paz, el secuestro de Alzate puede considerarse, al mismo tiempo, una crisis del proceso de paz y el episodio que le ha dado oxígeno al mismo. Tanto el gobierno como las Farc demostraron capacidad política para darle un manejo adecuado a un hecho desafortunado, que si bien tiene una connotación explosiva se resolvió por los canales de la política y no de la guerra.
El presidente Juan Manuel Santos actuó con prudencia pero fue vehemente. No amenazó con tirar el proceso por la borda, pero sí suspendió el viaje de sus delegados a Cuba, hasta que no fueran liberados los secuestrados. Esa combinación de moderación y firmeza fue bien recibida no solo por la opinión pública sino por las Farc, que respondieron en forma constructiva dejando claro que su prioridad era salvar el proceso.
 Una de las reglas del juego pactadas para las conversaciones de La Habana es que nada de lo que ocurra fuera de la Mesa debería afectar la agenda del diálogo. Sin embargo, para Santos era imposible desde todo punto de vista reanudar las conversaciones sin resolver este episodio. Con esta decisión, les mandó a los militares un mensaje de respaldo institucional y a las Farc les marcó una línea roja sobre lo que es tolerable o no en términos de la confrontación. El episodio sirvió para que el gobierno y las Farc demostraran que hay madurez en la Mesa de diálogo y que los mecanismos creados para resolver eventuales crisis, como la presencia de garantes de Cuba y Noruega, no son decorativos sino que funcionan en este tipo de impasses, que no son raros en medio de las negociaciones.
Las Farc salen fortalecidas de este hecho “extraordinario” como lo calificó Pablo Catatumbo en rueda de prensa el lunes pasado. Por primera vez en los últimos 20 años, esta guerrilla sacó a relucir su talante político, y subordinó la ventaja militar que podrían obtener de este secuestro. Que la política haya gobernado este episodio y haya sido su derrotero es un buen síntoma. Si bien a esa organización no le faltaba razón al argumentar que negociar sin cese de hostilidades ha sido una condición impuesta por el gobierno, y que el general es un enemigo capturado ejerciendo sus funciones dentro del teatro de operaciones, tuvieron la sensatez de apostarle a la liberación rápida y sin condiciones.
 De paso, demostraron que aunque la delegación de La Habana no parece tener una fluida ni permanente comunicación con sus bloques y frentes en Colombia, sí tiene cohesión como organización y tiene jerarquía sobre sus combatientes. Tanto el comunicado que sacó el Bloque Iván Ríos, como el desarrollo de la entrega del general, demostraron que los guerrilleros están subordinados al Secretariado, cuatro de cuyos integrantes se encuentran en La Habana.
Este episodio también resultó dándole oxígeno a un proceso de paz que se ha desarrollado de manera lenta y sin sobresaltos. Aunque las conversaciones van bien en Cuba, las mayores dificultades han sido el escepticismo y la indiferencia que suscita entre los colombianos.
 El secuestro pasó de ser un desafío a la opinión a convertirse en un gesto de voluntad de paz de las Farc que los colombianos estaban esperando hace dos años desde que se iniciaron las negociaciones. Por supuesto ningún gesto de la guerrilla convencerá a los radicales que repudian la solución negociada del conflicto. Pero sin duda, acerca a los escépticos y lima un poco la desconfianza profunda y natural que los colombianos tienen en los insurgentes.

Si bien este episodio del general seguramente tendrá un buen desenlace que disminuirá un poco el escepticismo de los colombianos, eso no significa que el acuerdo está a la vuelta de la esquina. Los puntos más álgidos de la agenda están aún pendientes y el camino que falta por recorrer está lleno de espinas. Peor si algo quedó claro en el episodio de la semana pasada, es que tanto el gobierno como las Farc están auténticamente interesados en que llegue a buen puerto el proceso de paz. Por eso el gran misterio no es tanto si van a continuar los diálogos de La Habana, sino qué hacía un general de la República vestido de bermudas, sin escolta, en una zona llena de guerrilleros.