domingo, 13 de julio de 2014

EL GENERAL QUE ESCRIBÍA Y CASI ACABA CON EL ELN





 



SEMANA.COM Desde la guerra de Corea, en 1950, y el ataque a Marquetalia, en 1964, el general Álvaro Valencia Tovar pasó más de medio siglo ‘al pie del cañón’

Hace unos días murió el militar que mejor encarnaba el conflicto armado colombiano, el que quizá mejor lo ha comprendido y uno de los pocos, si no el único, respetado por igual por sus hombres y por los guerrilleros que combatió toda su vida, con la espada y con la pluma.
El general Valencia Tovar, que llevaba casi 40 años inactivo en filas cuando falleció el pasado domingo 6 en el Hospital Militar de Bogotá, era un militar atípico. Pasó más tiempo retirado que activo. Salió de la comandancia del Ejército, su máximo cargo, en 1975 en medio de unos de los más serios ‘ruidos de sables’ del siglo XX en el país, a raíz de graves diferencias con el presidente Alfonso López Michelsen sobre la operación Anorí, que casi extermina al ELN, y sobre cambios en la cúpula militar. Desde entonces, enseñó, asesoró y escribió más de una docena de libros y centenares de ediciones de su ‘Clepsidra’, la columna que su amigo y compañero de colegio Hernando Santos le dio en El Tiempo.

Desde 1942 –cuando le tocó de subteniente recién salido de la escuela militar proteger del sectarismo bipartidista unos comicios en Pacho, Cundinamarca, de los que su comandante salió descalabrado de una pedrada–, hasta su última columna, hace dos meses, al general Valencia Tovar le tocaron, como protagonista o comentarista, 70 años en los que, como dijo García Márquez “el país de los poetas se nos volvió el más peligroso del mundo”.

El capitán Valencia fue uno de los 111 oficiales del Batallón Colombia que participaron en la guerra de Corea, entre 1950 y 1953, y, a su regreso, dejaron una marca de modernización –y de las doctrinas de la Guerra Fría– en las fuerzas militares. Siempre se refirió con orgullo a esa experiencia, sobre la que escribió tres libros. “La guerra de Corea partió en dos la historia militar de Colombia. Porque aprendimos todo lo moderno que había quedado después de la Segunda Guerra Mundial sobre doctrina, organización, abastecimientos”, le dijo a María Isabel Rueda en 2010.

Luego de un tiempo en Egipto en una fuerza de la ONU, y de comandar la Escuela de Infantería, como coronel y jefe de operaciones del Ejército participó en una acción militar que aún hoy, medio siglo después, sigue siendo polémica: la Operación Marquetalia, en 1964. Unos opinan que ese ataque militar contra 40 labriegos armados (del que escaparon casi todos, entre ellos Tirofijo) precipitó que las autodefensas campesinas se convirtieran en guerrilla y dio origen a las Farc; otros creen que de todas maneras el Partido Comunista ya había definido la “combinación de las formas de lucha”. Unos sostienen que la operación era parte del Plan Laso, con s (Latin American Security Operation) diseñado en Washington; otros, que era el Plan Lazo, con z, concebido por los militares colombianos para ‘enlazar’ de una vez por todas a las “repúblicas independientes” que venía denunciando en discursos incendiarios el senador Álvaro Gómez Hurtado.

“Marquetalia es leída por algunos como el inicio de una gloriosa historia de luchas armadas de carácter revolucionario. Para otros, como un grave error histórico de las elites colombianas que ha ensangrentado al país sin pausa ni tregua desde hace ya cuatro décadas. El debate y la herida siguen abiertos”. Estas palabras del académico Eduardo Pizarro son tan vigentes hoy como cuando las escribió, en 2004.

Dos años después, el 15 de febrero de 1966, al coronel Valencia, comandante de la V Brigada en Bucaramanga, le pasó algo que lo acompañó por el resto de su vida. En una operación contra el recién fundado ELN, en Patio Cemento, en San Vicente de Chucurí, Santander, los militares dieron de baja a cuatro guerrilleros. Cuando le dijeron que uno de ellos llevaba cartas en otro idioma y una pipa con un anillo de plata en la boquilla, le entró una terrible sospecha. Él mismo viajó a identificarlo. Era su amigo de infancia, Camilo Torres Restrepo, el cura que había dejado la sotana para entrar a la guerrilla.

Valencia, Camilo y Hernando Santos habían estudiado juntos en el colegio Antonio Nariño en Bogotá. Cuando Valencia tenía cuatro años el papá de Camilo, que era pediatra, le salvó la vida. Él mismo relató las largas conversaciones que tenían como adolescentes sobre la situación del país y cómo, mientras él avanzaba en su carrera militar, su amigo cura se fue radicalizando hasta convertirse en parte esencial del mito fundacional del ELN. “Un aporte electrizante y sumiso a la revolución”, lo calificaría el general en un libro.

Ordenó enterrarlo por separado (en ese tiempo los militares procedían así en combate) e hizo levantar un mapa con la ubicación de la tumba. Dos años después, contra todo protocolo, trasladó los restos y los sepultó en el mausoleo militar de la brigada en la capital de Santander. Y los conservó hasta que, en 2002, el hermano de Camilo vino de Estados Unidos y se los entregó. Guardó la historia en secreto hasta que este falleció y, en 2007, se la contó a SEMANA y a  El Tiempo. Hasta hoy, nadie sabe donde reposan esos restos.

“Nunca denigré de Camilo, ni acepté decirle bandolero. Siempre me referí a los guerrilleros con respeto”, dijo entonces. Eran otros tiempos y otras guerrillas, aún intocadas por el narcotráfico y la degradación de la guerra, pero esta frase da una medida de la estirpe militar de Valencia Tovar, en la que el enemigo era el enemigo y prácticas como los ‘falsos positivos’ o el paramilitarismo eran inadmisibles.

Por algo, años después, ya retirado, un hombre le entregó una edición artesanal de su libro El ser guerrero del Libertador. Se veía que estaba hecha en las condiciones más primitivas y traía una dedicatoria. Decía que el libro era lectura obligada de los guerrilleros de las Farc. Y la firmaba Jacobo Arenas, el ideólogo del grupo. Pablo Catatumbo, comandante de las Farc, le dijo el año pasado al periodista Jorge Enrique Botero de las2orillas.co que fue Valencia Tovar el que despertó en él y en Arenas la pasión por Bolívar y que las Farc editaron de nuevo su libro hace poco.

Valencia pasó un tiempo en Washington, en la Junta Interamericana de Defensa, y luego al frente de la Escuela de Cadetes y la Escuela Superior de Guerra. El 8 de octubre de 1971 el ELN le hizo un atentado, en venganza por la muerte de Camilo Torres, en el que casi pierde la vida pues recibió dos disparos.

En 1973 participó en la célebre operación Anorí, que casi extermina al ELN y que condujo a la caída de sus jefes, los hermanos Vázquez Castaño. Poco después fue nombrado comandante del Ejército, cargo que ocupó menos de un año, entre 1974 y 1975, en el incipiente gobierno de López Michelsen. Su salida fue traumática. Él y otros militares querían dar continuidad a la operación Anorí y acabar por completo al ELN; el presidente ordenó frenarla. Se precipitó una crisis que culminó con la oposición de Valencia Tovar a un decreto presidencial de movimientos en la cúpula y con su forzado retiro, junto con otros altos oficiales.

En 1978, después de un intento en la política como candidato presidencial por el Movimiento de Renovación Nacional, se dedicó a la columna que su antiguo compañero de colegio, Hernando Santos, le había dado en El Tiempo, a escribir, a enseñar en cursos militares y a dar asesorías a algunos gobiernos en temas de guerra y negociación. La historia fue un tema central de sus libros, fue miembro de la Academia y enseñó historia contemporánea. Escribió sobre sus adversarios guerrilleros, sobre los presidentes que conoció, sobre la historia militar de Colombia, sobre Bolívar y hasta una novela y un libro de cuentos para niños,  Engancha tu carreta a una estrella, que su nieto Álvaro José recuerda, en un emotivo blog, ‘Mi abuelo el general’, que le leía cuando era pequeño.

Así vivió casi 40 años, retirado e intelectual. Fueron los años de la llegada del narcotráfico y el paramilitarismo, del empeoramiento y la degradación del conflicto, y de intentos reiterados y frustrados de negociación con las guerrillas que el general vivió como observador y comentarista y, en ocasiones, dando consejos al gobierno de turno. Su larga vida militar empezó 20 años antes del surgimiento de las guerrillas y no le alcanzó para ver el fin del conflicto armado. El último intento de negociación que le tocó, con más de 90 años de edad, es el que está hoy en curso en La Habana con las Farc. A diferencia de muchos de sus colegas activos y retirados, lo apoyó: “Es el primer proceso de paz donde el que pone las condiciones es el presidente y no los guerrilleros”, dijo en una entrevista a AFP, publicada en El Espectador. La vida no le alcanzó para saber cómo va a terminar.


CLAVE 1973 OPERACION ANORI
De los 9 hijos de la familia Vásquez Castaño nacidos todos en Calarcá (Quindío) , cuatro no resistieron la tentación guerrillera, que en los sesenta se tomó el alma de los jóvenes del mundo, emocionados por las luchas de liberación que con éxito sostuvieron Fidel y El Che , en Cuba; Mao en China y Ho Chi Min en el Vietnam. Fabio, Jairo, Manuel y Antonio se dejaron seducir por los cantos de sirena de la lucha revolucionaria.
Los Vásquez no solo fundaron el ELN, sino que se constituyeron en una temida dinastía durante la cual sus más importantes líderes universitarios fueron fusilados por traidores , luego de breves juicios revolucionarios.
Fabio, el mayor de los cuatro, fue encargado de hacer germinar aquella semilla, que a raíz de la huelga de Ecopetrol de 1962 se prendió en el espíritu de dirigentes sindicalistas de Santander. En 1963 viajó a Cuba a formarse como guerrillero y se responsabilizó de importar a Colombia el germen del castrismo .
En 1965 Manuel abandonó sus cuatro semestres de derecho en la Libre, y Antonio sus estudios técnicos en radio, para alistarse ambos en las filas de la subversión.
Jairo, el menor de los cuatro, frenó a tiempo y desertó de la guerrilla.
Como consecuencia de la presión que en 1972 ejercía, desde Santander, el Coronel Rincón Quiñones, comandante de la V Brigada, la mitad de los 11 grupos que componían el ELN unos cien hombres buscaron refugio en el noreste antioqueño.
En enero de 1973, los elenos iniciaron allí su labor de adoctrinamiento. Crearon así un foco en la zona rural que se extiende entre los municipios de Amalfi y Anorí. Primero, censaron la población y luego catequizaron a los campesinos sobre la urgencia de derrocar al Gobierno.
En abril, iniciaron la fase militar. Uno a uno fueron llegando los guerrilleros a la zona y en pocas semanas ejercían control armado sobre El Banco, Tenche, Santiago y Santa Inés. Reclutaron un grupo de campesinos para reforzar la guerrilla y organizaron sus redes de abastecimiento.
Sus huellas empezaron a ser notorias el 25 de julio, cuando las reiteradas amenazas de realizar la toma de Anorí llegaron a oídos de la inteligencia militar.
Dos coroneles, uno de Caballería, Alvaro Riveros Abella a quien sus subalternos lo llaman Cara de Piedra, comandante de la IV Brigada, y el otro de Artillería, Calixto Cascante, su Jefe de Estado Mayor, echan a rodar la operación de búsqueda del foco guerrillero, el martes 7 de agosto.
A la movilidad de la guerrilla, se le opone la agilidad refleja de la contraguerrilla. Durante los siguientes 42 días, en un virtual juego del gato y el ratón , los subversivos hacen contacto armado y de subito se esfuman. Caen en una emboscada y se logran evadir. Aparecen y desaparecen. Con el paso de los días, los militares controlan todos los puntos críticos y van arrinconando a la guerrilla en la boca de la trampa.
En las puertas del desenlace las muchachas universitarias que corrían la aventura guerrillera se entregan exhaustas. Los auxiliadores campesinos les voltean la espalda. Las bajas son diarias. Los guerrilleros recién reclutados desertan. Los encargados del adoctrinamiento desaparecen. El seis de septiembre es detenido al cura Zabala, uno de los cabecillas de la frustrada toma de Anorí.
El día del juicio final la columna subversiva penetra en la finca El Infierno para intentar el cruce de las torrentosas aguas del río Porce e internarse en la espesa selva que se alza en la otra orilla. Sobre el mediodía los subversivos son detectados. El combate dura 40 minutos.
Esa tarde, la dinastía Vásquez se derrumbó estruendosamente poniendo fin a 11 años de lucha guerrillera. Otros 33 guerrilleros también murieron incluyendo 5 mujeres y 30 cayeron capturados.
Ahora, los cadáveres de Manuel y Antonio están expuestos en el campo de fútbol de la Cuarta Brigada de Medellín para su reconocimiento legal, a tiempo que Fabio huye de regreso a Cuba, desprestigiado y amenazado por sus propios hombres que le han prometido la misma medicina que durante la última década les aplicó: el tribunal revolucionario.
Estos colombianos rebeldes no aprendieron la lección. Diecisiete años más tarde continuarán tan intransigentes y radicales como en 1973, pero eso sí tremendamente impopulares, porque las guerras de liberación lucen tan out como usar gomina o como fugarse del hogar para convertirse en hippie 


domingo, 6 de julio de 2014

DESPUÉS DE LA TEMPESTAD VIENE LA CALMA

Un viejo dicho o refrán establece lo dicho nuestro país llevaba más de 16 años esperando participar en un mundial de fútbol, al parecer la nueva camada de deportistas e la jugo  por el todo ,es así como  jugadores como Quintero,James,Cuadradro,Yepes  y otros  le pusieron  el toque que los colombianos esperaban hace mucho tiempo en el fútbol,pararon  3 mundiales y Colombia volvió a vivir  la fiebre el tricolor amarillo, azul y rojo, el solo hecho de poder participar en el mundial de Brasil ya era más que suficiente, pro lo bueno  estaba por venir, a este mundial vendrían los mejores equipos del mundo, nada fácil para una selección que se estrenaba en esta prueba difícil, esta selección tuvo que  guerrear con equipos de la talla de Costa de Mafil,Japon,Uruguay todo estaba saliendo de la mejor manera, él apoyo del país se hacía sentir las calles de las ciudades grandes y pequeñas fueron invadidas por miles de personas que junto a sus carros y motos  incluso hasta en  caballos y burros salieron a celebrar los partidos ganados por nuestra selección, en Nariño y precisamente Samaniego fue el derroche de carnavales. La harina, el carnaval de agua se adelantó, muchos amigos que hacia tempo no se hablaban, lo hicieron, personas que tal vez por situación política no se hablaban y se  volvieron hablar, el cura salió con una bandera de Colombia en señal d alegra hasta lo más alto de la torre para mostrar su orgullo por la selección Colombia, esto solo se mira cuando la alegría nos invade. Cuando desde diferentes maneras  se hace patria. Dentro de su algarabía lo difícil se presenta  en diferentes ciudades de Colombia cuando por el hecho de celebrar el  licor causan estragos, la accidentalidad cobra vidas, los antisociales que aprovechan  el momento para cobrar viejas rensillas,incluso el color de una  camiseta hace que se castigue a quien la porta, y es allí donde las palabras de Eduardo Galeano cobren vida cuando manifiesta que el “fútbol es una estupidez” y claro que uno lo entiende por los sinsabores que deja cuando unos poquitos entorpecen la alegría de todo un país, no alcanzamos a entender aquellos que en vez de celebrar ,empañan un día de júbilo, de alegría tanto para ellos como para  los familiares, pero mirándolo del lado positivo en el caso de  Colombia podemos manifestar todo lo positivo que deja el Futbol:
1-El deporte es salud, vida y nos aleja de las drogas, el alcoholismo y malos pensamientos.
2-El deporte en nuestro país nos ha demostrado que todo es  posible si nos proponemos, hoy en día  tenemos grandes futbolistas que nos representan en el mundo y al mejor artillero del mundial.
3-Politicamente estamos bien reconocidos en el mundo entero y no precisamente por drogas y violencia.
4-El punto más importante, cuando juega  la selección Colombia me atrevo afirmar que hasta los grupos armados, guerrilla, ejercito, paramilitares, delincuentes y narcos hacen cese al  fuego y dejan la violencia para otro dia, por que hoy juega la selección de futbol.
5-Cuanta razón tenían al haber filmado Golpe de estadio, película Colombiana, donde ejército y guerrilla, hacen tregua para mirar el partido de la selección Colombia.
6-Lo que sucedió en Colombia, no lo hizo ni el presidente Uribe con 8 años de mandato, “LOGRAR UNIR EN TORNO AL FUTBOL A TODO UN PAIS”fueron 30 días de alegría de todo un país, un país que necesitaba recargar baterías después de tantos años de violencia armada, de impunidad, de corrupción, de intolerancia y de víctimas.
7-Creemos que  vienen muchas cosas buenas para Colombia, ahora el proceso de paz ,donde por fin muchos Colombianos podamos reencontrarnos con nuestros seres queridos, pisar  los suelos sin temor al secuestro ala extorsión,o al miedo a una bala perdida, esto nos dejó la participación de la selección Colombia en tan solo  cinco partidos  futbol y tan solo 30 personas.
En conclusión se puede afirmar que si queremos hacer algo diferente debemos  permanecer unidos en un mismo fin u objetivo. Claro está que ya vienen las elecciones de alcaldes en todo el país y los ¿???!!!!xxx político vendrán a llenarnos de tanto cizaña que terminamos creyendo lo que la fiscalía, la contralor y procuraduría todavía no han comprobado y eso es lo malo de





nuestra casa, aquí tildamos, señalamos y juzgamos antes de un proceso jurídico a las personas, NADIE ES CULPABLE HASTA QUE SE PRUEBE LO CONTRARIO, ojalá algo podamos aprender e la selección Colombia, en la cancha se prueba quien es quien.
Finalmente desde Samaniego he propuesto de que dentro de esa Paz que añoramos los Colombianos se empiece a mostrar hechos d paz, entre ellos es la de REALIZAR UN PARTIDO DE FÚTBOL ENTRE LA GUERRILLA DE LAS FARC Y LA POLCA O EL EJERCITO DE COLOMBIA, sería un partido amistoso que muestre la intención de paz de no agresión y como dijo alguien que se maten pero a GOLES, esperamos que la fiscalía nos de solo 12 horas para el partido y en Samaniego  se realizara esta actividad, don el premio sería un buen sancocho de gallina para los equipos participantes, el sitio seria en un lugar neutral donde vayan desarmados  y como garantes defensoria,ONU y medios d comunicación.

OJALA PODAMOS SOÑAR Y SEGUIR SOÑANDO CON UNA SELECCON DE ESTE ESTLO Y CON LA PAZ DE MI PAÍS.

sábado, 21 de junio de 2014

El papá sí importa

Historia

Tal vez muchas personas pueden pensar que la celebración del día del padre surgió sólo para comercializar alguna fecha o bien para vender algunos productos, pero no, ya que la idea surgió con otra intención.
La idea de dicha celebración surgió gracias a la señora Sonora Smart Dodd, oriunda de Washington, Estados Unidos, quien quería de alguna manera reconocer a su padre que se hizo cargo de todos sus hijos al morir su esposa.
Fue en el año de 1909 cuando la señora Dodd hizo esta propuesta sin obtener buenas noticias y fue hasta el 19 de junio de 1910 en Spokane, Washington fue cuando se celebró por primera vez el día del padre.
Ya adulta, Sonora vio en su padre un hombre valeroso, cariñoso y desinteresado, que había realizado todo tipo de sacrificios para sacar adelante a su familia. Debido a que su padre había nacido en junio, Sonora escogió el 19 de junio de 1910 como fecha para celebrar el Día del Padre en honor al suyo.
En 1924 el presidente Calvin Coolidge apoyó la idea y convirtió el Día del Padre en una celebración nacional.
Finalmente en 1966, el Presidente Lyndon Johnson firmó una proclamación presidencial que declaraba el tercer domingo de junio como Día del Padre en Estados Unidos. La mayoría de países del continente americano se sumaron también a dicho festejo.
En América Latina se celebra el Día del Padre cada tercer domingo del mes de junio, dónde se festeja a los tíos, abuelos y padres en general.
En España y en casi la mayoría de todos los países, el día del padre es el 19 de marzo con motivo de la festividad de San José, el padre de Jesús.
CRIANZA: Un libro desmitifica que los padres tengan un papel menos crucial en la crianza de los hijos. En algunos temas, como el vocabulario o el desarrollo sexual de las hijas, son incluso más importantes que la madre.
El día del padre debía celebrarse el domingo pasado pero se pospuso, sin que nadie objetara, para el siguiente fin de semana por las elecciones presidenciales. Ese cambio, que hubiera sido un sacrilegio si se tratara del día de la madre, es un reflejo del sitio que
este progenitor tiene en
la sociedad. Hasta hace poco la función de este personaje era conseguir el sustento económico de la familia, mientras el papel estelar de la crianza se le encomendaba a las mujeres: el cuidado, el afecto, el desarrollo y la formación de los hijos eran todos frentes bajo la responsabilidad de ellas.
De hecho, hay muy poca evidencia científica del impacto de los padres en el crecimiento de sus hijos. Vicky Phares de la Universidad de South Florida, hizo una investigación para la cual revisó 514 estudios sobre psicología en niños y adolescentes y encontró que la mitad de dichos trabajos los excluía.
Pero ese panorama está cambiando. Gracias a una nueva línea investigativa en áreas de la psicología y la biología, se ha descubierto que el papel del padre en la crianza de los hijos es tan relevante como el de la madre. Paul Raeburn, un periodista científico compiló la evidencia existente y la plasmó en el libro Do Fathers Matter, en el cual demuestra que la influencia de ellos se da desde el vientre materno hasta la edad adulta. “Los padres son importantes en la vida de los hijos de muchas maneras que los académicos y los expertos en crianza han subestimado”, dice el autor.
El cambio de foco se dio a mediados de los años setenta cuando el psicólogo Michael E. Lamb se interesó en el papel del padre en la crianza. Lo curioso es que Raeburn constató que “no había evidencia de la irrelevancia de los papás, simplemente se asumía”, dice el autor en su libro. Para él esto es una visión “miope y preocupante del desarrollo del niño”.
Aunque se trata de un tema novedoso las pruebas más recientes que recopiló Raeburn para sostener su caso son suficientes para, al menos, cuestionar esa idea de que el papel del padre es marginal. Los estudios muestran que hay asociaciones genéticas y ambientales que influencian de manera única al hijo no solo en temas físicos sino también psicológicos. “Estar al lado de los papás afecta su estado mental, la felicidad y el éxito en la vida”, dice el autor.
El propio Lamb encontró en uno de los estudios más relevantes que los padres, más que las madres, promovían en los hijos la capacidad de explorar y asumir retos. “Jugar, patanear y retar a los niños son características emblemáticas de esa relación entre ellos y sus hijos en todas las edades”, agrega Raeburn. El juego rudo y la tolerancia hacia el riesgo les dan destrezas diferentes de las que brindan las madres.
Raeburn, además, encontró que la ausencia del papá puede incidir en el bajo peso o en el parto prematuro de sus hijos. En la adolescencia se ha demostrado que la presencia paterna protege a las niñas de tener un desarrollo temprano, y por lo tanto retarda el inicio de las relaciones sexuales y los embarazos en la juventud. Una posible explicación es que las feromonas del padre afectan el comportamiento y la biología de las hijas.
Otros expertos, como Sarah E. Hill, de la Christian University of Texas, dicen que los padres afectan la manera como sus hijas buscan sus parejas cuando son adultas. En sus estudios, Hill encontró que aquellas que recuerdan un incidente en el cual los padres estuvieron poco comprometidos con ellas durante la infancia tuvieron más comportamientos sexuales riesgosos en su etapa adulta.
En el tema del vocabulario los padres parecen ser incluso más relevantes que las madres. El trabajo de investigación de la experta en desarrollo de lenguaje Lynne Vemrnon-Feagans, de la Universidad de Carolina del Norte, ha mostrado que las mamás, que son quienes pasan más tiempo al lado de los niños, ajustan su lenguaje al de los pequeños, y les hablan en la jeringonza de ellos. Mientras tanto, los papás, que están menos en contacto con sus hijos por temas laborales o culturales, les introducen nuevas palabras, lo cual redunda en beneficios para ellos pues el robustecimiento del vocabulario incide positivamente en su desempeño escolar.
La influencia, claro está, puede ser positiva o negativa. Por ejemplo, los papás sanos disminuyen el impacto negativo de una madre depresiva en el niño. Al mismo tiempo, cuando un padre sufre de depresión, una condición que es más común de lo imaginado, su hijo tendrá un riesgo aumentado de padecerla de adulto.
Según el trabajo de Ronald Rohner, un investigador de la Universidad de Connecticut, el rechazo o la aceptación del padre hacia su hijo influye en aspectos importantes de su personalidad. Los rechazados son hostiles, negativos y tienen una idea pesimista de la vida. Los niños aceptados son, por el contrario, estables e independientes. “Injustamente se culpa a las madres por este tipo de comportamiento cuando son los padres quienes determinan problemas de personalidad como estos”, dice Raeburn.
La empatía también parece ser un asunto que los padres ayudan a desarrollar, según ha visto Richard Koestner, un investigador de la Universidad de McGill que Raeburn entrevistó para su libro. Koestner analizó a 75 hombres y mujeres en 1950 y observó qué factores podrían haber incidido en que estos participantes fueran o no empáticos. Para su sorpresa halló que el tiempo que los padres les habían dedicado en la niñez marcaba una profunda diferencia. En este caso, dicha variable fue más importante que el grado de afecto que los padres mostraron hacia sus hijos.

Cuando los hombres se comprometen con el cuidado de sus retoños, ya sea porque les leen de noche, los sacan de paseo o les juegan, tienen menos problemas comportamentales en sus primeros años de colegio, y en la adolescencia son menos dados a presentar actitudes delincuenciales. Los adultos que tienen recuerdos felices de sus padres también son más capaces de sobrellevar el estrés de la vida diaria.
La afectación es de doble vía pues los hombres también sufren cambios con la paternidad, incluso antes de que el niño nazca. Durante el embarazo los hombres aumentan de peso y al nacer algunos de ellos sufren de depresión posparto. La edad del padre también influye. Si bien los mayores se muestran más involucrados en la educación y en conocer quiénes son sus amigos, la edad es un factor de riesgo para que sus hijos sufran enfermedades como autismo y esquizofrenia. Por lo tanto, Raeburn señala que los padres viejos se deben someter a pruebas genéticas tal y como lo hacen las mujeres después de los 35 ante el riesgo del síndrome de Down. Los papás mayores, curiosamente, producen hijos más altos y delgados por razones que aún no son claras.
A pesar de toda esta información, el autor enfatiza que una familia que por alguna razón no tiene un padre presente no está destinada al fracaso. “Aunque ellos importan, otros pueden llenar ese espacio”, dice. El ejemplo más notable es Barack Obama, cuyo padre estuvo ausente la mayor parte de su niñez y a pesar de ello, logró llegar a ocupar el cargo más importante del mundo: ser presidente de los Estados Unidos.
El mensaje del libro, por lo tanto, no es solo que los padres importan sino que la sociedad debe reconocer ese sitio que ocupan y actuar frente a ellos de manera coherente, no solo otorgando licencias de paternidad sino tiempo suficiente para que ellos también participen, hombro a hombro con las mamás, en la crianza de sus hijos. Y, si se puede, que su día sea celebrado con bombos y platillos tal como se hace con el de la madre.

Recuerda papá
Que si no juegas ahora conmigo,
cuando tu quieras hacerlo ya habrè crecido.
Que la armonìa entre tù y mamà
me darà seguridad ante la vida y
harà de mì un triunfador o un frustrado.
Que de tu amor depende mi capacidad
de amar cuando sea adulto.
Que soy muy feliz cuando me llevas
dormido hasta mi cama.
Que lo que yo aprendo contigo
lo recordarè toda la vida.
Que si oramos juntos
aprendo a comunicarme con Dios.
Que el amor y respeto
que demuestres por nuestros semejantes
serà el amor y el respeto
que yo les tenga cuando sea adulto.
Que yo tambièn tengo intereses personales.
Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.

Y Que te necesito como mi mejor Amigo

domingo, 15 de junio de 2014

Minga nariñense por la paz.









PORQUE NUESTROS HIJOS, NUESTRAS NUEVAS GENERACIONES NECESITAN UN AMBIENTE TRANQUILO Y NO UN ESCENARIO DE GUERRA,ES AHORA O NUNCA.
La paz es un derecho inherente a la vida, es nuestro deber propiciarla. Los diálogos de la Habana son la puerta que abre el camino a la paz, que debe ser construida entre todos y todas sin egoísmo ni exclusiones. En el momento actual, es urgente y necesario dar un voto de respaldo a los diálogos con todas las insurgencias.
Nariño es uno de los departamentos más golpeados por la guerra, en la que nuestros campesinos, jóvenes, indígenas, afro descendientes, están padeciendo a diario los flagelos de esta violencia. Nuestras mujeres no solamente ven morir a sus hijos y a sus compañeros sino que, ellas mismas, sufren en sus cuerpos y en sus espíritus la crudeza e injusticia del conflicto. Son 352 mil desplazados nariñenses, desarraigados de sus territorios y pertenencias. No podemos permitir que niños y jóvenes tengan como único futuro el escenario de la guerra. Esto no es aceptable.
En un acto de conciencia sobre el momento histórico y de responsabilidad con las generaciones presentes y futuras, llamamos a la sociedad colombiana a asumir con grandeza la unidad social y popular que construya la paz la democracia y la convivencia. Es la hora de abandonar la indiferencia y los odios.
Las organizaciones sociales, partidos políticos alternativos y personalidades consideramos que las elecciones presidenciales de junio, son la oportunidad histórica para jugárnosla por la paz. Invitamos a votar por Juan Manuel Santos porque es necesaria la continuidad de los diálogos y fortalecer las condiciones para una sociedad reconciliada y en Paz.
Los nariñenses tenemos derecho al progreso, a la felicidad y a la inversión social para un buen vivir. Exigimos que el Estado colombiano pague la deuda histórica con nuestros pueblos

jueves, 17 de abril de 2014

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

Gabriel José de la Concordia García Márquez (Aracataca, 6 de marzo de 1927 - Ciudad de México, 17 de abril de 2014 ), conocido como Gabriel García Márquez fue un escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodistacolombiano. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura.Fue conocido familiarmente y por sus amigos como Gabito (hipocorístico guajiro para Gabriel), o por su apócope Gabo desde que Eduardo Zalamea Borda, subdirector del diario El Espectador, comenzara a llamarlo así.
Está relacionado de manera inherente con el realismo mágico y su obra más conocida, la novela Cien años de soledad, es considerada una de las más representativas de este género literario e incluso se considera que por su éxito es que tal término se aplica a la literatura desde los años setenta. En 2007, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española lanzaron una edición popular conmemorativa de esta novela, por considerarla parte de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos.
Es famoso tanto por su genio como escritor así como por su postura política. Su amistad con el líder cubano Fidel Castro ha causado mucha controversia en el mundo literario y político.
Infancia y juventud
Hijo de Gabriel Eligio García y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán, Gabriel García Márquez nació en Aracataca, en el departamento del MagdalenaColombia, «el domingo 6 de marzo de 1927 a las nueve de la mañana...», como refiere el propio escritor en sus memorias.
Cuando sus padres se enamoraron, el padre de Luisa, coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, se opuso a esa relación pues Gabriel Eligio García, que había llegado a Aracataca como telegrafista, no era el hombre que consideraba más adecuado para su hija, por ser hijo de madre soltera, pertenecer al Partido Conservador Colombiano y ser un mujeriego confeso.4 Con la intención de separarlos, Luisa fue enviada fuera de la ciudad, pero Gabriel Eligio la cortejó con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas y frecuentes mensajes telegráficos. Finalmente la familia capituló y Luisa consiguió el permiso para casarse con Gabriel Eligio, lo cual sucedió el 11 de junio de 1926 en Santa Marta. La historia y tragicomedia de ese cortejo inspiraría más tarde a su hijo la novela El amor en los tiempos del cólera.
Poco después del nacimiento de Gabriel, su padre se convirtió en farmacéutico y, en enero de 1929, se mudó con Luisa a Barranquilla, dejando a Gabriel en Aracataca al cuidado de sus abuelos maternos. Dado que vivió con ellos durante los primeros años de su vida, recibió una fuerte influencia del coronel Márquez, quien de joven mató a un hombre en un duelo y tuvo, además de los tres hijos oficiales, otros nueve con distintas madres. El Coronel era un liberal veterano de la Guerra de los Mil Días, muy respetado por sus copartidarios y conocido por su negativa a callar sobre la Masacre de las bananeras, suceso en el que murieron cientos de personas a manos de las Fuerzas Armadas de Colombia durante una huelga de los trabajadores de las bananeras, hecho que García Márquez plasmaría en su obra.
El coronel, a quien Gabriel llamaba "Papalelo", describiéndolo como su «cordón umbilical con la historia y la realidad», fue también un excelente narrador y le enseñó, por ejemplo, a consultar frecuentemente el diccionario, lo llevaba al circo cada año y fue el primero en introducir a su nieto en el «milagro» del hielo, que se encontraba en la tienda de la United Fruit Company. Frecuentemente decía: «Tú no sabes lo que pesa un muerto», refiriéndose así a que no había mayor carga que la de haber matado a un hombre, lección que García Márquez más tarde incorporaría en sus novelas.
Su abuela, Tranquilina Iguarán Cotes, a quien García Márquez llama la abuela Mina y describe como "una mujer imaginativa y supersticiosa"1 que llenaba la casa con historias de fantasmas, premoniciones, augurios y signos, fue de tanta influencia en GGM como su marido e incluso es señalada por el escritor como su primera y principal influencia literaria pues le inspiró la original forma en que ella trataba lo extraordinario como algo perfectamente natural cuando contaba historias y sin importar cuán fantásticos o improbables fueran sus relatos, siempre los refería como si fueran una verdad irrefutable. Además del estilo, la abuela Mina inspiró también el personaje de Ursula Iguarán que, unos treinta años más tarde, su nieto usaría en Cien años de soledad, su novela más popular.
Su abuelo murió en 1936, cuando Gabriel tenía ocho años. Debido a la ceguera de su abuela él fue a vivir con sus padres en Sucre, población ubicada en el departamento deSucre (Colombia), donde su padre trabajaba como farmacéutico.
Su niñez está relatada en sus memorias Vivir para contarla. Después de 24  años de ausencia, en 2007 regresó a Aracataca para un homenaje que le rindió el gobierno colombiano al cumplir sus 80 años de vida y los 40 desde la primera publicación de Cien años de soledad.
Educación
Poco después de llegar a Sucre, se decidió que Gabriel debía empezar su educación formal y fue mandado a un internado en Barranquilla, un puerto en la boca del Río de Magdalena. Allí adquirió reputación de chico tímido que escribía poemas humorísticos y dibujaba tiras humorísticas. Serio y poco dado a las actividades atléticas, fue apodado El Viejo por sus compañeros de clase.
García Márquez cursó los primeros grados de secundaria en el colegio jesuita San José (hoy Instituto San José) desde 1940, en donde publicó sus primeros poemas en la revista escolar Juventud. Luego, gracias a una beca otorgada por el Gobierno, Gabriel fue enviado a estudiar a Bogotá de donde lo reubican en el Liceo Nacional de Zipaquirá, población ubicada a una hora de la capital, donde culminará sus estudios secundarios.
Durante su paso por la casa de estudios bogotona García Márquez destacó en varios deportes, llegando a ser capitán del equipo del Liceo Nacional de Zipaquirá en tres disciplinas, fútbol, beisbol y atletismo.
Después de su graduación en 1947, García Márquez se fue a Bogotá a estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia, donde tuvo especial dedicación a la lectura. La metamorfosis de Franz Kafka «en la falsa traducción de Jorge Luis Borges»12 fue una obra que le inspiró especialmente. Estaba emocionado con la idea de escribir, no literatura tradicional sino en un estilo similar a las historias de su abuela, en las que se «insertan acontecimientos extraordinarios y anomalías como si fueran simplemente un aspecto de la vida cotidiana». Su deseo de ser escritor crecía. Poco después, publicó su primer cuento, La tercera resignación, que apareció en el 13 de septiembre de 1947 en la edición del diario El Espectador.
Aunque su pasión era la escritura, continuó con la carrera de derecho en 1948 para complacer a su padre. Después del llamado «Bogotazo» en 1948, unos sangrientos disturbios que se desataron el 9 de abril a causa del magnicidio del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, la universidad cerró indefinidamente y su pensión fue incendiada. García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena y empezó a trabajar como reportero de El Universal. En 1950, desiste de convertirse en abogado para centrarse en el periodismo y se traslada de nuevo a Barranquilla para trabajar como columnista y reportero en el periódico El Heraldo. Aunque García Márquez nunca terminó sus estudios superiores, algunas universidades, como la Universidad de Columbia de Nueva York, le han otorgado un doctorado honoris causa en letras.
Matrimonio y familia
Durante su etapa de estudiante y cuando visitaba a sus padres en Sucre conoció a Mercedes Barcha, también hija de un boticario, en un baile de estudiantes y decidió enseguida que tenía que casarse con ella cuando terminara sus estudios. En efecto, García Márquez contrajo matrimonio en marzo de 1958 en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Barranquilla con Mercedes «a la que le había propuesto matrimonio desde sus trece años»
Mercedes es descrita por uno de los biógrafos del escritor como "una mujer alta y linda con pelo marrón hasta los hombros, nieta de un inmigrante egipcio, lo que al parecer se manifiesta en unos pómulos anchos y ojos castaños grandes y penetrantes". y García Márquez se ha referido a Mercedes constantemente y con cariño orgulloso; cuando habló de su amistad con Fidel Castro, por ejemplo, observó, «Fidel se fía de Mercedes aún más que de mí».
En 1959 tuvieron a su primer hijo, Rodrigo, quien se convirtió en cineasta y en 1961 se instalaron en Nueva York en donde ejerció como corresponsal de Prensa Latina. Tras recibir amenazas y críticas de la CIA y de los exiliados cubanos, que no compartían el contenido de sus reportajes, decidió trasladarse a México y se establecieron en la capital. Tres años después, nació su segundo hijo, Gonzalo, actualmente diseñador gráfico en Ciudad de México.
Aunque García Márquez posee residencias en ParísBogotá y Cartagena de Indias, vive la mayor parte del tiempo en su casa en México, donde fijó su residencia a principios de los años 60.
La fama

Placa conmemorativa en París en donde García Márquez vivió en 1956.
La notoriedad mundial de García Márquez comenzó cuando Cien años de soledad se publicó en junio de 1967 y en una semana vendió 8000 copias. De allí en adelante, el éxito fue asegurado y la novela vendió una nueva edición cada semana, pasando a vender medio millón de copias en tres años. Fue traducido a más de veinticuatro idiomas y ganó cuatro premios internacionales. El éxito había llegado por fin y el escritor tenía 40 años cuando el mundo aprendió su nombre. Por la correspondencia de admiradores, los premios, entrevistas, las comparecencias era obvio que su vida había cambiado. En 1969, la novela ganó el Chianchiano Aprecia en Italia y fue denominado el «Mejor Libro Extranjero» en Francia. En 1970, fue publicado en inglés y fue escogido como uno de los mejores doce libros del año en Estados Unidos. Dos años después le fue concedido el Premio Rómulo Gallegos y el Premio Neustadt y en 1971 Mario Vargas Llosa publicó un libro acerca de su vida y obra. Para contradecir toda esta exhibición, García Márquez regresó simplemente a la escritura. Decidido a escribir acerca de un dictador, se trasladó con su familia a Barcelona, España, que pasaba sus últimos años bajo el régimen de Francisco Franco.
La popularidad de su escritura también condujo a la amistad con poderosos líderes, incluyendo el ex presidente cubano Fidel Castro, amistad que ha sido analizada en Gabo y Fidel: retrato de una amistad.9 En una entrevista con Claudia Dreifus en 1982 dice que su relación con Castro se basa fundamentalmente en la literatura: «La nuestra es una amistad intelectual. Puede que no sea ampliamente conocido que Fidel es un hombre culto. Cuando estamos juntos, hablamos mucho sobre la literatura». Algunos han criticado a García Márquez por esta relación; el escritor cubano Reinaldo Arenas, en 1992 en sus memorias Antes que anochezca, señala que García Márquez estaba con Castro, en 1980 en un discurso en el que este último acusó a los refugiados recientemente asesinados en la embajada de Perú de ser «chusma». Arenas recuerda amargamente a compañeros del escritor homenajear por ello con «hipócritas aplausos» a Castro.
También debido a su fama y a sus puntos de vista sobre el imperialismo de Estados Unidos, fue etiquetado como subversivo y por muchos años le fue negado el visado estadounidense por las autoridades de inmigración. Sin embargo, después de que Bill Clinton fuera elegido presidente de Estados Unidos, éste finalmente le levantó la prohibición de viajar a su país y afirmó que Cien años de soledad «es su novela favorita».
En 1981, el año en el que le fue concedida la medalla de honor de la Legión francesa, regresó a Colombia de una visita con Castro, para encontrarse una vez más en problemas. El gobierno del liberal Julio César Turbay Ayala lo acusaba de financiar al grupo guerrillero M-19. Huyendo de Colombia solicitó asilo en México, donde continúa manteniendo una casa.
Desde 1986 hasta 1988, García Márquez vivió y trabajó en Ciudad de México, La Habana y Cartagena de Indias. Después, en 1987 hubo una celebración en Europa y América del vigésimo aniversario de la primera edición de Cien años de soledad. No sólo había escrito libros, también había terminado escribiendo su primera obra de teatro, Diatriba de amor contra un hombre sentado. En 1988 se estrenó la película Un señor muy viejo con unas alas enormes, dirigida por Fernando Birri.
En 1995, el instituto Caro Cuervo publicó en dos volúmenes el Repertorio crítico sobre Gabriel García Márquez
En 1996 García Márquez publicó Noticia de un secuestro, donde combinó la orientación testimonial del periodismo y su propio estilo narrativo. Esta historia representa la onda inmensa de violencia y secuestros que Colombia continuaba encarando.
En 1999, el estadounidense Jon Lee Anderson publicó un libro revelador acerca de García Márquez, para lo cual tuvo la oportunidad de convivir por varios meses con el escritor y su mujer en su casa de Bogotá.
Enfermedad y muerte
En 1999 le fue diagnosticado un cáncer linfático. Al respecto, el escritor declaró en una entrevista en el año 2000 a El Tiempo de Bogotá:
Hace más de un año fui sometido a un tratamiento de tres meses contra un linfoma, y hoy me sorprendo yo mismo de la enorme lotería que ha sido ese tropiezo en mi vida. Por el temor de no tener tiempo para terminar los tres tomos de mis memorias y dos libros de cuentos que tenía a medias, reduje al mínimo las relaciones con mis amigos, desconecté el teléfono, cancelé los viajes y toda clase de compromisos pendientes y futuros, y me encerré a escribir todos los días sin interrupción desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde. Durante ese tiempo, ya sin medicinas de ninguna clase, mis relaciones con los médicos se redujeron a controles anuales y a una dieta sencilla para no pasarme de peso. Mientras tanto, regresé al periodismo, volví a mi vicio favorito de la música y me puse al día en mis lecturas atrasadas.
En la misma entrevista, García Márquez se refiere al poema titulado La marioneta, que le fue atribuido por el diario peruano La República a modo de despedida por su inminente muerte, desmintiendo tal información. Negó ser el autor del poema y aclaró que «el verdadero autor es un joven ventrílocuo mexicano que lo escribió para su muñeco», refiriéndose al ventrílocuo mexicano Johnny Welch
En 2002, su biógrafo Gerald Martin voló a Ciudad de México para hablar con García Márquez. Su mujer, Mercedes, tenía gripe y el escritor tuvo que visitar a Martin en su hotel. Según dijo, Gabriel García Márquez ya no tenía la apariencia del típico sobreviviente de cáncer. Todavía delgado y con el pelo corto, completó Vivir para contarla ese año.
A principios de julio de 2012, por comentarios de su hermano Jaime se rumoreó que el escritor padecía de demencia senil, pero un vídeo en que celebra su cumpleaños en marzo de 2012 sirvió para desmentir el rumor.

En abril de 2014 fue internado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, en México, D. F., debido a una recaída producto del cáncer linfático que le fue diagnosticado en 1999. El cáncer había afectado un pulmón, ganglios e hígado. García Márquez falleció el 17 de abril de 2014.